La cámara se acerca lentamente al rostro de Jesús en la cruz, en un extremo primer plano 8K. Su respiración es suave, su mirada profunda. El cielo gris deja caer una luz dorada que ilumina sus ojos.
Jesús (voz suave pero llena de autoridad): “Mírame…
Aun aquí, pienso en ti.
No es tu final, aunque así lo sientas.
Mi amor te va a levantar, incluso de lo que creías imposible.”
Un destello de luz atraviesa las nubes y resalta la serenidad de su rostro, mientras su mirada permanece fija en ti.